Mitos y leyendas de Yum Kimil, el dios de la Muerte

En la mitología Maya Yum Kimil es el dios de la muerte, dueño del infierno y de todo lo que se encuentra en el inframundo. Es una deidad malévola, considerada como la cuarta más poderosa de la civilización Maya. Siga leyendo este interesante artículo y conozca más de este temible dios.

YUM KIMIL

Yum Kimil, el dios Maya

El dios maya de la muerte, Yum Kimil, era una deidad que gobierna en el infierno. En los primeros tiempos, su apariencia era muy llamativa, pero con el paso de los años, los pobladores mayas lo relacionaban directamente con los animales como el perro o el búho.

No existe documento alguno que reseñe la historia del origen de cómo Yum Kimil llegó a ser dios, a sabiendas de que todas las divinidades mayas fueron mortales en algún momento. No se sabe si proviene de la unión de un hombre y una mujer o si fue una obra de los dioses, lo que si se le ha atribuido desde siempre es su vinculación con el inframundo.

Yum Kimil suele ser representado por animales que en la cultura Maya personifican o están relacionados con la muerte y que son entes que traen mal agüero. Estos animales son la lechuza, el perro y el ave moán, que siempre acompañan a este dios maligno. Para otros, esto animales son símbolo del mando que ejercía Yum Kimil sobre el inframundo y todas sus criaturas.

Al igual que otros dioses de la muerte en otras creencias míticas o religiosas, Yumil Kimil se hacía cargo de las personas fallecidas. La diferencia con las otras deidades es que el dios maya tomaba a las personas y las arrastraba al inframundo, donde los asesinaba. Por esta razón, los humanos no morían a causa de enfermedades o accidentes, sino por culpa de este aterrador dios maya.

Este personaje mítico posee diferentes nombres como Kizin o Ah Puch; sin embargo, el nombre con el que mayormente se le identifica dentro de la mitología y sus relatos es Yumil Kimil, dueño del infierno, lugar que en la cultura maya es conocido como Xibalbá.

YUM KIMIL

En el orden de representación, tomando en cuenta la cantidad de veces que su nombre aparece en los tres manuscritos mayas, el dios de la muerte ocupa el cuarto lugar.  Su figura está representada por un esqueleto que deja totalmente expuesto su cráneo, costillas y columna vertebral. En algunas representaciones donde su cuerpo está envuelto de carne y piel, ésta se ve descompuesta.

Su imagen siempre está acompañada por sus ornamentos en forma de cascabeles, que cuelgan se su vestido, sus cabellos, piernas, brazos y que además, cuelgan de su cuello en forma de collar. Los cascabeles pueden estar hechos de oro o de cobre. Muchos de éstos fueron encontrados durante el “dragado del Pozo de los Sacrificios de Chichén Itzá”, se presume que hayan sido arrojados junto con las víctimas de los sacrificios.

También conocido como Ah Puch, se le considera el antagonista de Itzamná, dios creador y, al igual que éste su nombre posee dos jeroglíficos, siendo estos dos las únicas deidades que se identifican de esta forma. Uno de los signos que se le relaciona con Yum Kimil es el que se conoce en la cultura occidental como porcentaje %. El día de la muerte se conmemora en el calendario Maya el día Cimí, que traduce “muerte” en lengua maya.

Yum Kimil es un dios de primera categoría, tal como lo demuestra la frecuencia en las que aparece en los códices, que son los libros que documentan todo lo relacionado con la cultura Maya. Es considerado el “jefe de los demonios” y comparte su dominio del inframundo con Hunhau, dios que gobierna el último de los “nueve mundos subterráneos” de los mayas, que a juicio de algunos sale de paseo de vez en cuando bajo la figura del Amo de la Muerte.

Esta divinidad maléfica también se relaciona con el dios de la guerra y de los sacrificios humanos, por lo que los mayas le presentaban inmolaciones para aplacar su ira y para pedir su protección cuando iban a la guerra. En algunas oportunidades se le puede encontrar bajo el nombre “Seños del noveno infierno” o el “Destructor de mundos”.

Apariencia de Yum Kimil

El dios de la muerte es una de las más portentosas deidades mayas. Ocupa el cuarto lugar y su nombre es el único que posee dos jeroglíficos, aparte de Itzamná. Para cubrir su piel descompuesta o sus huesos suele aparecer con accesorios extravagantes, como partes del cuerpo de animales o su piel. También se adorna con piezas de oro, cobre o de algún otro metal.

De sus fosas nasales expele un olor repulsivo, gracias a lo cual le atribuyeron el nombre de “dios de la flatulencia”. En otras ocasiones se le identifica como un esqueleto con rostro de animal, lechuza o jaguar, ataviado de campanas. Pero siempre es característica su imagen de cuerpo en descomposición.

Ritos en honor a Yum Kimil

Esta deidad era el centro de muchos de los cultos de los mayas, quienes le ofrendaban cantos, ceremonias e, incluso, sacrificios animales y humanos. Lo llamativo es que estos rituales no eran para honrarlo, pues era un dios malévolo, sino para aplacarlo y lograr que se apiadara de la humanidad. En algunas ocasiones le hacía inmolaciones para ganar su favor antes de partir a un combate o una guerra.

Pero esto resulta contradictorio, ya que como Señor de la Muerte, su misión era arrastras más víctimas hacia su mundo, donde los asesinaba. A veces solía ser benevolente y proteger a quienes recurrían a él en busca de auxilio. Este es uno de los dioses más temidos y odiados dentro de la cultura maya. Se creía que si Yum Kimil merodeaba cerca de alguien, en porque la muerte estaba cerca.

No hay documentos que hablen sobre el destino final de Yum Kimil, si murió o si se retiró a algún lugar del cosmos. Creyentes de la mitología maya sugieren que aún sigue presente, atento a los enfermos, a quienes sigue arrastrando y asesinando en el inframundo.

Señores de Xibalbá

“Los Señores de Xibalbá” son las deidades de la mitología maya que gobiernan el inframundo, las cuales están organizadas por “jerarquías y consejos”. De esta manera, se considera existe una “especie de civilización en las entrañas de la tierra”, que organiza a los dioses de la muerte y del mal. Todos están comandados, por su puesto, por el dios de la muerte Yum Kimil.

YUM KIMIL

Estas divinidades están representadas como figuras oscuras de aspecto cadavérico, como reflejo del mundo subterráneo, contrario a la vida y todo lo que ésta significa. Simbolizan la equidad entre el mundo de los vivos y los muertos. Entre las deidades que cohabitan en el Xibalbá están Vucub-Camé, conocido como Siete-Muerte, y Hun Camé, que quiere decir Uno-Muerte.

Dentro de las creencias del pueblo maya destaca el hecho de que todos los muertos, hombre o mujer, iban al Xibalbá. Por esta razón, durante el ceremonial mortuorio le aprovisionan con alimentos y agua, para que no le faltase nada durante el viaje con lo llevará al encuentro de Yum Kimil.

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