Leyendas colombianas: mitos, historias y más

En este interesante artículo, aprenderemos todo sobre las leyendas colombianas, algunos de estos son relatos fantásticos y sobrenaturales, propios de las culturas y tradiciones de esa nación. Descubriremos aquí su origen y mucho más, no se lo pierda!!

LEYENDAS COLOMBIANAS

Las leyendas Colombianas

Los mitos y leyendas colombianas son relatos que hacen referencia a criaturas sobrenaturales y legendarias, que han sobrevivido al paso del tiempo porque están en la boca de cada generación, entreteniendo y atemorizando a personas de todas las edades.

Colombia es una nación que se sitúa en la zona del noroeste de América del Sur, como muchos otros países de este continente su cultura es muy rica.

Proveniente de culturas ancestrales nativas y de la fusión de estas con las costumbre europeas y africanas gracias al proceso de conquista y colonización, la riqueza de la cultura colombiana se aprecia en sus tradiciones.

Valorada no solo en sus tierras, sino por los amantes de la cultura a nivel mundial, es conocida en muchas partes del mundo, donde su gente la a llevado, debido al fenómeno migratorio.

La tradición oral de este país viene directamente desde los indígenas y las comunidades mas antiguas, quienes creaban relatos que conocemos actualmente como fabulas, cuentos, cantos, mitos y leyendas colombianas.

LEYENDAS COLOMBIANAS

Estas historias permitían transmitir a los habitantes y todos los descendientes, el legado cultural e histórico de la comunidad a través del tiempo.

El folclor colombiano es el legado de los pobladores indígenas precolombinos de la zona, con influencia española de los colonizadores y africana de los pueblos esclavos que llegaron a trabajar de manera forzada en esas tierras.

Como en cualquier país del mundo, las costumbres y tradiciones pueden ser de una zona puntual o del territorio en general, es decir que algunos de estos mitos y leyendas colombianas son propios de áreas pequeñas o localidades, otras abarcan el país y otros, son conocidos en toda América Latina.

Muchos de los seres y criaturas protagonistas de los relatos y leyendas colombianas son representados en los festivales, ferias y carnavales del país, pues son parte invaluable de su tesoro cultural.

Como es el caso de los carnavales de Barranquilla, Festival Folclórico de Ibagué, Festival de la Cultura Wayúu, La Feria de Cali, la Feria de las flores en Medellín y muchas otras muestras y representaciones culturales que se viven y disfrutan en las diferentes comunidades.

Muchos de estos mitos forman parte de la vida y expresión popular, es parte de la esencia de un sector representativo de esta sociedad, empleados en muchos casos como relatos que sirven para dar ciertas lecciones de valor a otras generaciones.

No se puede omitir tampoco el hecho de que en estos países, en especial en las zonas campesinas y pobres, muchos creen que estos seres y criaturas son reales, aseguran haberlos visto y hasta les rinden culto.

Las leyendas generalmente están relacionadas con el mundo desde la visión de las comunidades y sociedades precolombinas, en la actualidad se calcula que hay unas ochenta y siete comunidades indígenas que poseen una rica historia oral, que se ha perdido con el paso de los años.

Mitos y Leyendas colombianas por región

Como mencionamos anteriormente existen leyendas y relatos que son propias de ciertas zonas en particular:

Antioquía Grande

En este departamento se conocen algunas figuras legendarias, que incluyen:

  • El Guando
  • Ánima sola
  • Madre del Río

Región Orinoquia

Esta zona la conforman los departamentos de Arauca, Vichada, Casanare y  Meta, que reúnen una gran variedad de historias y relatos interesantes, tales como:

  • Duendecillo
  • Florentino y el diablo
  • Juan Machete
  • Rompellanos
  • La sayona

Tolima Grande

Esta zona Andina colombiana se ubica en la parte alta del río Magdalena, justo entre las cordilleras de oriente y centro, agrupando a dos departamentos llamados Tolima y Huila. Es muy rica en tradiciones, encontrando un sin número de historias y leyendas colombianas muy interesantes.

  • El mohán
  • PataSola
  • La llorona
  • Madremonte

Santander

Ubicada en el noreste de Colombia esta zona posee expresiones culturales diversas en cada municipio, que obviamente incluye su tradición oral y escrita, con una variedad interesante de leyendas colombianas que trasciendes sus fronteras:

  • Las Brujas de Burgama
  • Los duendes
  • Zulia

Cundinamarca y Boyacá

Ambos departamentos ubicados en la zona centro y centro-este de Colombia respectivamente, tienen una cultura variada donde también abundan los relatos y leyendas colombianas  que tanto disfrutan los latinoamericanos:

  • Bochica y el salto del Tequendama
  • Guatavita
  • Origen de los muiscas
  • El patas
  • Mano peluda
  • Sombrerón
  • Mula herrada

Región Caribe

Ubicada en la región norte de las tierras colombianas, esta zona costera también disfruta de muchas y coloridas historias que despiertan el interés de las personas:

  • Francisco El Hombre
  • El Hombre Caimán
  • Candileja
  • Siguanaba

Llano

En la zona del llano oriental que abarca unos cuatro departamentos de este país, podemos encontrar una región muy diversa en cuanto a economía, tradición, cultura, etc.  Existen algunas leyendas colombianas propias de esta zona, tales como:

  • Bola de fuego
  • El silbón

Nariño y Cauca Grande

Esta extensa zona de gran diversidad y riqueza, agrupa una numerosa variedad de historia, canciones, mitos y leyendas, entre las que se pueden contar:

  • El cura sin cabeza
  • La viuda
  • La tunda
  • El duende
  • El indio de agua
  • Niña de la Carta
  • Bufeo colorado

Leyendas colombianas más conocidas

Existen muchos relatos y cuentos en cada región del país, sin embargo, es algo normal y frecuente que unos sean más populares y conocido que otros, a continuación le presentamos las leyendas colombianas más populares:

El Guando

Conocida también como La barbacoa del Muerto, es una visión que según las leyendas colombianas,  suele aparecer días previos al día de todos los santos o el día de los difuntos, por las carreteras y caminos.

Le describen como una estructura similar a un andamio, que está fabricada con tablas o guadua, un tallo muy parecido al bambú. Carga una camilla que va cubierta por una tela blanca, que se supone cubre un cadáver. Dicen los relatos que esta macabra visión de la camilla con el difunto, suele ir escoltada por cuatro figuras, a los que llaman los cargueros del muerto.

Para los que tienen el infortunio de verlo, es normal la sensación de un terrible miedo o una profunda lastima, pues las muestras de dolor, los lamentos y los rezos del rosario y las demás oraciones por el alma del difunto de esos espíritus, son perturbadoras y conmovedoras.

El cadáver es el espíritu de un hombre ambicioso que al morir, los cargadores dejaron caer en el río accidentalmente al cruzar un puente. Suele aparecer a la orilla de las carreteras o caminos, a la rivera de los ríos, en las proximidades de los pantanos o entre la vegetación.

Las leyendas colombianas dicen que hace mucho tiempo atrás vivió un hombre ambicioso, grosero y malhumorado, era testarudo y muy déspota, que nunca se compadece y mucho menos daba ayuda a los demás. En muchas oportunidades los campesinos más humildes le pidieron ayuda y jamás tuvo compasión de ellos, ni en la oportunidad en que solicitaron de su colaboración para dar cristiana sepultura a uno de los vecinos.

Este siempre contestaba lo mismo, que eso no era de su incumbencia y que no tenía obligaciones con muerto alguno. Jamás cargó un difunto y dijo que al morir no se molestaran en sepultarlo, solo lo arrojaran en el río o en una zanja, donde la naturaleza se encargara de él.

Después de algunos años, el viejo desalmado falleció, en total soledad y sin seres queridos que le acompañaran con una oración. Sin embargo, los vecinos que tenían un corazón noble y bueno, decidieron dar sepultura a sus restos y cubrir los gastos del entierro.

Ellos construyeron el guando para trasladarlo al cementerio, pero el peso del cuerpo no hacía posible que lo llevaran.  Era tan difícil mover la camilla, que acordaron rebelarse en cada cuadra evitando el cansancio y la fatiga, pues el camino desde el pueblo hasta el cementerio era muy largo.

Dicen los cuentos y leyendas colombianas, que justo sobre el puente de madera que permitía el paso sobre el río para ir al campo santo, el muerto se hizo más pesado que nunca.

El peso aumentó tanto que no pudieron soportarlo y se les salieron los maderos de las manos, el golpe que dio el cuerpo y la camilla sobre la madera del puente fue sumamente fuerte y lo partió.

El cadáver fue a parar a las corrientes de agua, que lo desaparecieron inmediatamente y a pesar de que los hombres intentaron recuperar el cuerpo, revisando las aguas y las orillas, nunca lo encontraron, ni siquiera el guando.

Con el tiempo esa escena sobrenatural y fantasmagórica, pasea por este mundo aterrorizando a los vivos, con el rechinar del guando que estremece hasta el hombre más valiente, sobre todo en los días próximos a las conmemoraciones de los difuntos o las ánimas.

Cuentan las leyendas colombianas, que en las zonas cercanas a los cementerios la terrorífica visión causa pavor, rodeada de figuras con cirios, flores y lastimeras oraciones a todo pulmón. Cuando algún mortal pasa cerca o lo avista, las voces cavernosas le dicen: «compañero ponga su hombro».

El Ánima Sola

Este espanto al que se conoce como Ánima Sola, es un alma que se encuentra penando por el peso de sus pecados y que está condenada al purgatorio por toda la eternidad.

Se dice que es el espíritu de una mujer que le negó agua a Jesucristo en la cruz y por esa razón fue castigada a penar, sin poder ir al cielo o al infierno. Se le rinde culto y se le venera especialmente el día de las ánimas y el Viernes santo.

Las leyendas colombianas dicen que puede ayudarte a encontrar tesoros, riquezas y objetos con gran valor que están ocultos o enterrados. Ademas se le pide por causas difíciles e imposibles, problemas económicos y amores perdidos.

Es un alma vengativa cuando no se le paga, por lo que antes de cualquier trato con el anima sola, esté muy seguro de no prometer aquello que no puede pagar o le dará una terrible lección.

También cobra las velas que se deben a las almas o ánimas del purgatorio, visitando las casas de aquellos deudores que les invocaron a cambio de algún trabajo y luego no cancelaron el mismo.

El ánima sola es una especie de sombra que llega a la puerta de las personas que deben sus favores, bajo la forma de alguien que conocen y cuando les permiten entrar a su casa les golpea y aterroriza.

Puede escucharse cualquier día a medianoche o en las madrugadas y en algunos casos pueden acompañarle una multitud de luces y sonidos como si fueran murmullos y voces en una procesión,  estas son las demás animas que le escoltan.

La Madre del Río

Conocida también como Madre de agua o Magüi, este relato cuenta una triste historia amorosa de una joven española, rubia y de ojos azulados, que se enamoró de un indígena en tiempos de la colonia.

La leyenda dice que en tiempos de Conquista, los españoles remontaban el río Magdalena en una arriesgada expedición, tratando de conseguir mucho más poder y riqueza, devastando y colonizando todo a su paso.

Invadieron tierras, tomaron riquezas y capturaron indígenas, entre ellos un cacique muy joven y valeroso. Fue maltratado, golpeado y torturado para que revelara a los españoles la ubicación del resto de las aldeas y lugares donde los nativos reservaban las riqueza de estas tierras.

Soportó con entereza la crueldad del Capitán español que ordenó a sus soldados torturarlo cada día, sin embargo de su boca no salió ni una palabra.

Esta gallardía y valor impresionó a la hija del Capitán, una hermosa joven de cabellos dorados y ojos como el cielo. El valor y la resistencia del cacique le causó admiración, que poco a poco se tornó en amor y preocupación por el destino del muchacho.

Un día aprovechando que su padre estaba ausente, utilizó sus encantos para convencer a los soldados que soltaran al detenido, increíblemente la chica consiguió que el joven cacique fuera liberado.

Sin demora se marcharon ambos jóvenes a las profundidades del bosque, donde se resguardaron por un tiempo. Pero la pareja deseaba un hogar y estabilidad, porque sus planes eran tener una familia, un hogar y muchos hijos.

Después de deambular por varias semanas, los enamorados fueron acogidos por una tribu que mantenía buenas relaciones con el indígena y pensaron que tendrían por fin su oportunidad de llevar una vida normal y feliz.

Construyeron su hogar y se integraron a la nueva comunidad, pero la máxima felicidad llegó cuando los enamorados tuvieron un hijo, un niño hermoso que presentaron a su comunidad y que fue amado por todos.

Fueron semanas  de amor y felicidad, esa dicha que suele causar la envidia y el desazón de los corazones sin nobleza. Una joven india de la aldea, no se sabe si por despecho o por dinero, decidió revelar el paradero de la pareja.

Las historias dicen que estaba enamorada del cacique, pero que ante la preferencia de este por la extranjera se sintió ofendida y dolida, lo cierto es que la india acudió a los españoles y reveló la verdad al Capitán, quien sin dudar envió a sus soldados a capturar a la familia.

La misión se llevó a cabo con rapidez, la pareja no pudo huir y fue sacada a arrastras de su vivienda, el niño arrebatado de los brazos de su madre y ambos padres amarrados fuertemente a un árbol.

El Capitán sintió desprecio por ellos, ordenó que arrojaran al niño a las aguas del río, porque lo consideró una vergüenza, un descendiente que solo ensucia su nobleza.

Los soldados hicieron su trabajo y el pequeño desapareció en las caudalosas corrientes, ante la vista de sus padres que amargamente lamentaban su suerte.

El joven cacique enloquecido de ira y dolor fue el siguiente, los soldados por orden del Capitán le decapitaron ante la mirada de su esposa, quien para mayor castigo fue dejada en libertad, llena de dolor y tormento, para que viviera llena de amargura por su traición.

Pero su mente enloqueció ante tanto dolor y habiendo perdido a sus dos grandes amores no encontró razones para vivir, la hermosa chica de dorados cabellos se apago ante tanta maldad.

Fue incapaz de seguir respirando, el corazón se detuvo en su pecho y sin dudar, se arrojó al río para desaparecer tal como su pequeño hijo, ahogada en sus aguas. No obstante antes de sumergirse solo pronunciaba el nombre del niño.

Luego de este terrible suceso, los habitantes de las zonas cercanas o aquellos que andan por la rivera del río en noches serenas, dicen que es común escuchar una dulce canción de arrullo que surge de las aguas del río.

Las leyendas colombianas dicen que es la joven española, su espíritu cual ninfa de hermoso aspecto,  canta a su hijo perdido en las aguas del rió sin encontrar consuelo y le conocen como la Madre del Agua.

Aquellos que la han avistado en las orillas del rió, dicen que tiene los pies volteados para que aquel que sigue su rastro en vez de acercarse, se aleje más de ella y se desorientó, llevando el sentido contrario a su andar, para nunca ser encontrada.

Es considerada una divinidad de las aguas dulces para muchas personas, sin embargo otros solo creen que es un alma errante, solitaria y triste por un amor truncado y malogrado.

Otros afirman que su dulce nana que surge de las corriente, atrae a los niños, que embelesados por la misma se arrojan a las aguas para buscarla.

Mohán

Conocido como Mohán, Muán o Poira, es un ser sobrenatural muy conocido en las leyendas colombianas, descrito de diferentes maneras, según el pueblo o región donde dicen ha sido visto.

Se cree que esta figura tiene rasgos humanos, envejecido, de gran tamaño y ojos brillosos, con cabellera y chiva tan larga que le cubre casi todo el cuerpo. Por otro lado hay quienes dicen que su cuerpo no esta cubierto de pelo, sino de musgo y que muestra sus manos enormes con largas uñas afiladas.

Habita en las cuevas o grutas de las montañas y en las piedras o formaciones rocosas cercanas a los ríos y quebradas, en espacios húmedos y oscuros.

El mohán tiene predilección por las mujeres jóvenes y hermosas que frecuentan o viven cerca de las zonas donde él habita, es por eso que muchas van en grupo o con los hombres cuando tienen que lavar,tomar un baño o buscar agua en el río, evitando ser raptadas.

Es un ser rodeado de gran misterio, que se le asocia a diferentes maneras y costumbres, algunas espeluznantes, tales como el gusto por tomar la sangre de los bebes. Otras opiniones les describen como aventurero, bromista, andarín, hechicero y libertino.

Los pescadores dicen que es un ser travieso y fabulista, que hace naufragar embarcaciones, roba los remos, las carnadas, los hilos y los anzuelos, espanta los peces y rompe o anuda las redes.

El mohán atormenta y mortifica a las personas que no van a misa o trabajan en los días sagrados o de precepto, confinándolos en algunos casos a vivir en las cuevas que son parte de sus dominios en el fondo de los ríos.

Se dice que es amante del tabaco, fuma constantemente y por eso es fácil distinguirlo en la noches. Cuando los campesinos o pescadores necesitan de su favor para una cosecha o pesca abundante, le presentan ofrendas que dejan en las piedras del río, entre ellas tabaco.

La Pata sola

La Pata Sola, es una leyenda muy conocida por todo el país y la describen como un ser que tiene una única pata, semejante a una pezuña pero invertida.  Suele ser muy ágil, veloz y gracias a la forma de su pezuña lograr confundir a quienes osan seguirla o acecharla.

Este espanto tan popular puede adoptar diferentes formas, según la necesidad y la situación que enfrenta. Desde una bella mujer que fácilmente cautiva a los hombres para después asesinarlos, hasta una anciana encorvada, con un único seno, dentadura afilada y cabello desaliñado, capaz de espantar a cualquiera.

Pero sin importar la forma que tome, su carácter suele ser violento y salvaje, siendo el terror de cualquier habitante de los campos y zonas rurales.

Nadie está muy claro sobre el origen de la leyenda de la Pata Sola, pero muchos coinciden en que es el alma de una mujer que fue mutilada y luego asesinada, razón por la que esta figura se presenta solo con una pierna, para acechar y perseguir hombres.

La llorona

Este personaje conocido como la llorona es muy popular en toda Latino-américa y protagonista de un sin fin de historias populares, que buscan aterrorizar, divertir o aleccionar.

Esa extensión inmensa de territorio que va desde México hasta Chile, poblada de cientos de culturas y tradiciones distintas, suelen tener este personaje en común, sobre todo en los sectores campesinos y rurales, donde la imagen de una mujer que llora es conocida por todos. Las leyendas colombianas dicen que este personaje tiene rostro calavérico, con cabellera larga y desaliñada, vestiduras hecha jirones y sucia, que lleva un niño muerto es brazos.

Suele recorrer los campos, las sabanas, las siembras y las riberas de los ríos, gritando y lamentándose continuamente, causando escalofríos a quien tiene la desdicha de escucharla. Dicen que es el espíritu atormentado de una mujer que mató a su hijo, siendo condenada por este delito a vagar y lamentarse para siempre.

Madremontá

La Madremonte conocida también como Madreselva, es la divinidad que reina y rige los bosques, las selvas, las lluvias, los vientos y obviamente toda la vegetación. Esta deidad adopta la forma que considere necesaria o simplemente aquella que desee cuando se aparece a los seres humanos, pues no tiene una forma física conocida.

Dicen que la forma más conocida de Madremonte es la de una anciana cubierta de plantas y musgos con pies que parecen raíces, permitiéndole caminar con facilidad sobre los pantanos.

En otras oportunidades toma la forma de una mujer con cabellos de lianas y vestida con flores y hojas, de una misteriosa belleza, que descansa sobre las piedras de los ríos o a los pies de árboles frescos y frondosos.

El Hombre Caimán

Propia de la población ribereña de Plato, esta historia relata la vida y costumbre de un pescador sinvergüenza que le agradaba espiar a las mujeres que se bañaban en el río. Sabía que esta mal hábito le podía costar una buena golpiza, pero no quería renunciar a él.

Entonces fue en busca de un hechicero indígena, que le dio una pócima para transformarse en caimán y ver a sus anchas a todas las mujeres desnudas.

Disfrutó de muchos días transformándose en caimán, sin darse cuenta que el preparado se agotaba. El día que se acabó, quedó transformado en un monstruo con cuerpo de caimán y cabeza de hombre.

Algunos rumores en los pueblos cercanos dicen que murió mucho después, apartado de la civilización para evitar ser rechazado. Esta figura es bastante popular en las celebraciones del carnaval, donde es representado con frecuencia.

Francisco El Hombre

Francisco Moscote Guerra, a quien posteriormente se le conoció como Francisco el Hombre, fue el protagonista de una historia conocida en toda la región caribeña.

Este hombre parrandero se enfrentó en una contienda de vallenato al diablo y logró derrotarlo. Cuenta esta leyenda colombiana, que el hombre iba de camino a su casa luego de varios días de fiesta, tocando alegres melodías con su acordeón y montado sobre un burro.

Durante el recorrido por el solitario camino, escucho que que otro acordeón competía con el suyo. Comenzó a buscar el origen del sonido y se dio cuenta que Satanás sentado sobre la copa de un árbol tocaba el instrumento.

Francisco quedó en medio de una densa oscuridad atónito ante la sorpresa.  Lleno de un repentino valor comenzó a tocar su acordeón y a entonar una canción que devolvió la luz que había desaparecido.

Lleno de fe pidió a Dios que le protegiera y le ayudara, espantando muy lejos al demonio, mas allá de las montañas. La región se tornó prospera y se cuenta que la fiebre amarilla, las niguas, la buba y los feroces indios que atacaban los poblados se marcharon también y por cada mal que desapareció, surgió un nuevo estilo musical: merengue, son, puya y paseo.

Siguanaba

Una visión muy popular en México, Centroamérica y la sierra colombiana, es descrita como una mujer muy sensual y voluptuosa, que se aparece a los caballeros trasnochadores infieles o que no están casados por la iglesia, cuando regresan a sus hogares avanzada la noche.

La figura se aparece a medio camino, siempre con el rostro oculto y el cuerpo en exhibición pidiendo al jinete que la lleve hasta el pueblo o caserío mas cercano.

Generalmente, los hombres no pueden negarse a semejante mujer y la suben a su caballo, pero la amarga sorpresa es que a medio camino la señorita se transforma en un ser parecido a una bruja, con uñas largas y dedos huesudos, que matan al incauto en medio de la noche, sin piedad alguna.

Pocos han escapado de ella una vez que la suben a su montura, pero si tiene esa suerte, es frecuente que el hombre sienta debilidad y fatiga, tenga calentura y le aparecen piojos en la cabeza, por muchos días.

Candileja

Esta visión consiste en una esfera de fuego con tentáculos que suele perseguir y aterrorizar a bebedores, viciosos e irresponsables y también a niños desobedientes y maleducados.

Cuenta la historia que una mujer mayor con muchos nietos, solía consentirles todo y los hizo maleducados y groseros, por lo que fue castigada a deambular poniendo orden a quienes no se comportan adecuadamente por toda la eternidad.

Bochica y el salto del Tequendama

Esta historia proviene de la tribu muiscas o chibchas, que se localizaban en el departamento de Cundinamarca y con la que nos dan su explicación del origen del Salto Tequendama.

Es sumamente interesante y nos presenta la visión de los indígenas referente a temas, como la creación del mundo y los primeros hombres, etc.

Dicen los indígenas, que un día hace ya mucho tiempo, llegó de tierras lejanas un hombre muy diferente a ellos, ya entrado en años, con larga barba, piel clara y ojos color del cielo.

Su nombre era Bochica, llegó a la aldea vestido con un manto largo hasta los pies y acompañado de su esposa, una dama muy blanca y un poco mas joven que él, llamada Huitaca.

No eran de comunidad indígena alguna, realmente nunca dijo de donde venía, pero era un buen hombre y se ganó la confianza de la tribu.  Les enseño algunas virtudes y preceptos para vivir mejor, tales como: no matar, no robar, no mentir y apoyarse unos a otros.

Ademas les instruyó en cosas prácticas, que eran fundamentales para mejorar la vida de los aldeanos, por ejemplo la forma de construir las casas, técnicas de agricultura, elaboración de ollas y vasijas de arcilla, tejidos de mantas y atuendos en algodón, entre otras actividades.

Bochica enseñaba todo lo que sabía y su actitud hacia los indígenas era como la de un buen amigo y guía, pero su esposa no era igual, siempre lo contrariaba, nunca estaba de acuerdo con sus decisiones y no tenia muy buena actitud, parecía odiar a la tribu.

Cuentan que el hombre tuvo que marcharse por unos días y su mujer hizo llover tanto que inundó toda la sabana, las siembras se arruinaban, las casas y talleres estaban llenos de agua, fue una situación terrible y los indios desesperados esperaban el retorno de Bochica.

A su regreso, el disgusto de Bochica fue notable y reclamó a Huitaca tan mala acción, ella siempre muy altiva no sintió el menor arrepentimiento y el hombre la castigó transformándola en lechuza.

Luego de enfrentar a su mujer, Bochica se preparó para reparar los daños en la aldea. Tenía que encontrar la manera de encauzar y evacuar las aguas que inundaban todo el terreno, entonces lanzó su vara de puro oro que siempre le acompañaba a un precipicio rocoso.

Las rocas se apartaron hacia los lados y el agua comenzó a fluir por ese espacio, rodó por el peñasco, formándose una hermosa caída de agua que actualmente se conoce como el Salto Tequendama.

Bochica vivió con la tribu por mucho tiempo más, pero en algún momento todo comenzó a cambiar, los pobladores dejaron de ser personas amables y buenas.

La mayoría tenía una pésima actitud, comportándose totalmente diferente a sus enseñanzas, entonces el hombre con frustración y tristeza desapareció, marchándose por el arcoíris. Sin embargo, las leyendas colombianas dicen que él  siempre les vigila y cuando puede les ayuda.

Guatavita

Las leyendas colombianas cuentan que un cacique de los Guatavitas, con mucho poder e influencia en las tribus estaba casado con una hermosa princesa india, quien era amada por el pueblo y además madre de su hija.

Pero el cacique estaba poco en casa, lleno de ocupaciones y asuntos de gobierno, además de sus múltiples aventuras que no se esmeraba en ocultar de su esposa, comenzó a descuidar a la princesa.

Ella soportó algún tiempo, su rango se lo imponía, pero cada vez era mas grande la soledad , la tristeza y la desdicha. Como era de suponerse, la princesa vivía rodeada de personas y entre tantas, un noble guerrero se atrevió a poner sus ojos en ella y ella en él.

Se enamoraron y aun cuando era difícil tener tiempo juntos sin ser descubiertos, siempre conseguían verse, a menos que el cacique estuviera en sus tierras.

La estancia del cacique se prolongó y los enamorados comenzaban a desesperar, por lo que una noche luego de las acostumbradas celebraciones del mandatario, la princesa y el guerrero se reunieron mientras la aldea dormía.

El cacique que ya sospechaba algo, mandó a una anciana a vigilar a la princesa y lastimosamente esa noche,  descubrió el romance. Por supuesto no demoró en llevar la noticia al jefe de la tribu. El cacique humillado y encolerizado decidió vengarse, entonces organizó una celebración en honor a su mujer.

Ricos platos y bebidas fueron preparados, pero a ella se le sirvió el que su marido había ordenado, un rico corazón de venado. La princesa comió todo el plato, al fin y al cabo eran ordenes de su esposo. Apenas acabó de comer, el cacique y los presentes estallaron en carcajadas y burlas, ella sorprendida comenzó a comprender lo ocurrido.

El joven guerrero, su amor, había sido ejecutado y el cacique casi demente, mandó a cocinar su corazón para ella, quien sin saber lo comió entero. La princesa entró en pánico, desesperada y horrorizada decidió huir de aquel hombre y marchó hacia Guatavita.

Las historias dicen que llegó a media noche a la orilla de la laguna, que cubierta de una espesa neblina apenas reflejaba la luz de la luna y dando una última mirada a su mundo, se lanzó a a las aguas.

El cacique se enteró de la noticia y partió hacia la laguna, donde sus hombre llamaban a gritos a la princesa, pero no obtenían respuesta.

En un intento por saber de su paradero ordeno a los sacerdotes utilizar sus poderes para encontrarla. Ritos y conjuros se hicieron a la orilla de la laguna.

Entonces uno de los mohanes empleando sus poderes descendió al fondo para constatar si la mujer se había ahogado. Al poco rato, el sacerdote regresó de las profundidades contando que la princesa estaba feliz y libre en el reino de las aguas.

Después de su muerte, el espíritu regresa todas las noches de luna menguante cuando la neblina es espesa, para escuchar a su pueblo y darle sosiego, por lo tanto la laguna era para los muiscas un lugar sagrado.

Los pobladores frecuentemente le llevaban ofrendas, generalmente laminas, piezas y trozos de oro y muchos caciques solían bañarse en sus aguas esperando ser beneficiados.

Cuando los españoles llegaron a estas tierras en busca del famoso Dorado, pensaron que esta laguna era parte de ese lugar mágico lleno de riquezas y la buscaban con interés, sin embargo nunca dieron con el oro de la laguna.

Origen de los Muiscas

Esta tribu es rica en historias sobre su origen y el del mundo, que forman parte de la colorida colección de leyendas colombianas.

Ellos relatan que en el inicio no había nada en el mundo, solo una hermosa mujer de nombre Bachué y  un niño pequeño, ambos provenientes de la sagrada laguna de Iguaque.

Dice que al surgir de las aguas con el niño tomado de su mano, esta bella mujer comenzó a buscar un lugar donde establecerse, seguro y tranquilo.

Pero no lo encontró cerca de la laguna, entonces pensó en descender hacia el valle, donde se fundó posteriormente el pueblo de Iguaque, con un clima más cálido y acogedor.

Luego de recorrer el terreno, escogido al fin el lugar, Bachué se dedicó a construir una casa donde vivió y crió al niño, hasta que este se hizo hombre y se casó con ella.

El matrimonio tuvo muchos hijos, se dice que en cada parto podían nacer hasta seis bebés, que al crecer fueron marchándose a otros lugares. Estos hijos hicieron sus propias familias y paulatinamente poblaron toda la tierra. Con el paso del tiempo Bachué y su esposo envejecieron y al ver que el mundo estaba poblado, entendieron que su misión había terminado por lo que decidieron retornar al lugar de donde vinieron.

Se tomaron de la mano y juntos ascendieron la montaña, de regreso a Iguaque, acompañados de su pueblo muy acongojado por su decisión. Ya en la laguna, Bachué le dijo a sus hijos, que siempre respetan la naturaleza, que vivieran en paz y equilibrio con ella.

Luego entre lágrimas se despidió de sus amados, tomó la mano de su esposo y entraron a las aguas, donde desaparecieron.

Sin embargo sus hijos dicen que no se fue para siempre y que a veces Bachué regresa cuando sus descendientes la llaman, para brindarles auxilio o simplemente para presenciar sus muestras de amor por los favores que reciben de ella.

El patas

Lo describen como un ser de pequeño tamaño, que posee enormes y peludos pies, suele estar cubierto de vegetación y ser tímido, pero con la gran habilidad de cambiar su apariencia para protegerse o librarse de quienes le persiguen. Los cuentos dicen que el Patas es un personaje sorprendente y curioso, representa la suma de todo, de la belleza, la sabiduría, la fealdad, la torpeza, la ignorancia, etc.

Mancarita

Llamada en algunas zonas la Chismosa, es una extraña mujer protagonista de mucha leyendas colombianas. Se dice que esta figura rubia y desgreñada, es alta, fuerte, salvaje y pendenciera, tiene un solo seno y los pies a la inversa. Dicen que le gusta imitar sonidos, las voces de las personas y el llanto de los niños,  así atrae a la gente,  que siguiendo el sonido se pierde, para no encontrar su camino de regreso nunca más.

Ella grita desde lo montes y caminos, lejos de las zonas pobladas porque le teme a la gente y a los animales. Muchos dicen que repite lo que las personas gritan, pero suele distorsionar un poco lo que dicen, por eso el nombre de Chismosa.

La Mancarita con su larga y desordenada cabellera rubia suele gritar por las noche en los campos colombianos, como un aullido prolongado y lúgubre, que provoca escalofríos a gente de cualquier edad.

Brujas de Burgama

En la zona que hoy ocupa el poblado de Ocaña, hacia el siglo XVII, habitaban vivían cinco mujeres jóvenes dedicadas a la hechicería, Leonelda Hernandez, María Antonia Mandona, María Pérez, María de Mora y María del Carmen.

Ellas eran muy conocidas en la zona, porque se encargaban de alejar los malos espíritus, preparar pócimas para alguna dolencia, limpiar las almas y hacer amuletos para todos aquellos que lo solicitaban.

Cada mujer se especializaba en algo muy particular, pero lo cierto es que trabajaban en conjunto para la comunidad. Sin embargo llego el tiempo de la Inquisición, época donde la iglesia Católica se dedicó a perseguir y erradicar la herejía.

Valiéndose de los comentarios de algunos habitantes, las autoridades españolas arrestaron a estas cinco mujeres, bajo el cargo de brujería y herejía.

Fueron sentenciadas a morir, en el Cerro de la Horca, pero el día de su ejecución los indios de la zona que les tenían mucha estima, se sublevaron e intervinieron salvando a las mujeres, que colgaron al Capitán español.

Las brujas vivieron al servicio de la comunidad que les salvó hasta el día de su muerte y lanzaban hechizos y maldiciones a los inquisidores.

Aun después de su muerte las brujas de Burgama son recordadas por los habitantes de la zona y se dice que sus espíritus recorren el Cerro de la Horca persiguiendo a los hombres que abusan o maltratan a las mujeres.

La princesa Zulia

Zulia era el nombre de una princesa guerrera, hija del cacique Cinera que comandaba a lo largo y ancho de las riberas de Zulasquilla.

Cinera y muchos de sus guerreros mueren en combate protegiendo su gente y sus tierras del dominio español, que venían en busca las riquezas minerales de la zona.

Zulia juró vengar la muerte de su padre y líder, así que partió hacia tierras vecinas en busca de aliados, unos dos mil hombres respondieron a su llamado entre ellos el guerrero Guaymaral, de la tribu liderada por Cúcuta.

Su alianza fue legendaria, igual que su amor, atacaron por norte y sur, acabando con el asentamiento español, que fue renombrado como Zulia.

Zulia, fue una mujer valerosa, una gran guerrera como su padre, que murió batallando por la libertad de su gente y la soberanía de sus tierras. En su honor se han bautizado ríos, ciudades, estados, etc.

La Bolefuego

Este relato cuenta sobre una bola de fuego que recorre los llanos orientales. Es una esfera incandescente de unos dos metros de diámetro, que salta de un lado a otro y que al verlo de cerca se distingue un esqueleto con ojos y boca.

Dicen, que es el espíritu de una mujer que cometió un crimen muy grave y le condenaron a vagar eternamente por toda la región llanera, asustando a quienes encuentre en su camino.

El cura sin cabeza

Es un personaje popular en Colombia, principalmente en esta zona, pero también es conocido en muchos países latinos. Los relatos hablan sobre un clérigo, ataviado con su respectiva sotana negra y que no tiene cabeza.

Se dice que durante la época de la colonia, este cura fue una mala persona, con malos hábitos y terrible actitud, por lo que fue castigado a vagar por el mundo pero sin verlo, por toda la eternidad.

El silbón

El silbón, es el espíritu de un chico de los llanos mimado y engreído, que estaba acostumbrado a recibir todos y cada uno de sus caprichos.

En una rabieta mata a su padre y el abuelo, que estaba cerca se horrorizó con semejante espectáculo y conmocionado le maldijo, siendo condenado a vagar eternamente por el atroz parricidio.

Desde entonces vaga, silbando por los caminos, con un saco lleno de los huesos de su padre y perseguido por un perro llamado Turéco que le muerde los talones.

La viuda

Este espíritu toma el aspecto de una mujer de avanzada edad, siempre vestida de oscuro y que se desplaza con mucha rapidez, vaga por las calles e incluso entra a las casas, siendo esto un mal augurio para el que la ve, la gente de las zonas rurales dice que ella aparece cuando algo malo esta por pasar.

La creación

Los Ticuna como muchas otras tribus tienen su visión y versión sobre la creación del mundo y los primeros hombres. Ellos cuentan que al principio no existía nada, solo Yuche.

Este hombre vivía en la selva, rodeado de la vegetación y la fauna en su cabaña cerca de un arroyo. Yuche vio crecer muchos animales y envejecer la tierra, sin darse cuenta que el envejecía con ella.

Un día lavándose en las aguas del arroyo vio su reflejo, ya no era tan joven y esto lo deprimió. De regreso a su cabaña sintió que algo le pico en la rodilla causándole un dolor muy intenso.

Cuando al fin llegó a su cabaña, con gran dificultad el dolor era terrible, así que agotado se acostó y durmió. Soñó que seres nuevos y diferentes nacían de su cuerpo ya moribundo.

Cuando despertó e intentó levantarse el dolor no se lo permitió, su rodilla hinchada y transparente dejaba ver algo que se movía en su interior. Para su sorpresa eran dos personas, hombre y mujer que andaban, hablaban y trabajaban.

Intentó ponerse de pie y no pudo, cayó al suelo y su rodilla se rompió, los dos seres pudieron salir y comenzaron a crecer mientras Yuche moría.

Estos dos seres fueron los primeros Ticunas, que tuvieron muchos hijos y se fueron por el mundo a poblar la tierra dando origen a todas las civilizaciones.

El Duendecillo Tuy

Es un personaje muy conocido por armar algarabía y desorden, que cabalga sobre un marrano, va vestido de pantaloncillos cortos y tiene los modos de un chiquillo travieso.

El duendecillo es conocido como Tuy y tiene un pequeño perro que le acompaña y responde a su silbido, que suena algo así como: tuy, tuy, tuy, tuy.

Cuando su marrano se le extravía se disgusta tanto, que recorre los chiqueros y alborota los cerdos, los empuja y azota con su vara, hasta que da con el suyo, que generalmente sale a toda velocidad para que Tuy lo persiga.

Es tal el alboroto que los campesinos deben salir a poner orden en la cochinera, espantando a Tuy y a su perro, que huye despavorido sobre el cerdito ante la presencia de las personas.

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