Leyenda del Maíz, una historia muy famosa en México

Para el pueblo de México, el maíz no es simplemente un alimento, sino un símbolo cultural muy arraigado a la vida cotidiana, su origen y cultivo es motivo de muchos relatos e historia. ¡Conozca con nosotros la famosa Leyenda del Maíz!

LEYENDA DEL MAÍZ

Leyenda del Maíz

Un añoso cuento de la comunidad azteca relata que en la época de los primeros indios, estos pueblos mesoamericanos solo consumían algunas hierbas, raíces y carne de animales que podían atrapar. Para ese entonces el maíz solo nacía en los parajes lejanos y que estaban separados de ellos por las grandes montañas que les cercaban.

Todas las deidades habían intentado abrir paso entre las montañas para que los aztecas pudieran acceder a este valioso alimento, pero nunca tuvieron éxito.

No era fácil para los aztecas sobrevivir con esos pocos alimentos, por lo que un día acordaron enviar a sus religiosos a suplicarle a Quetzalcóatl. Los sacerdotes respetuosamente pidieron que los ayudará a conseguir el maíz, que sería de utilidad para nutrirse y sobrevivir.

La respetada Serpiente Emplumada les respondió que iría y les traería esta preciosa comida. Porque el a diferencia de los otros dioses que emplearon la fuerza, tratando de mover las montañas, usaría algo más poderoso, la mente y el ingenio.

El poderoso Quetzalcóatl se convirtió en una minúscula hormiga negra, ante los ojos del pueblo que aún no estaba muy convencido como un pequeño insecto haría la diferencia.

El camino era largo y difícil, por lo que el dios transformado en hormiga se llevó como compañía a una hormiga roja y ambas se dirigieron a las montañas. El camino era un desafío agotador, entre pendientes y obstáculos caminaban con empeño ambas hormigas y uno por uno superaron las dificultades, con la firme intención de ayudar al pueblo azteca.

El viaje no fue fácil, pero Quetzalcóatl y su compañera, con la idea de ayudar al pueblo azteca y encontrar lo que necesitaban, continuaron avanzando. Pasaron muchos días antes de que llegaran a la parte posterior de la montaña y encontraran unas grandes mazorcas, amarillas como el sol.

LEYENDA DEL MAÍZ

Escogieron la que a sus ojos era la más grande y apetitosa, subiéndose a ella, extrajeron uno de sus granos amarillos y entre las dos comenzaron el camino de retorno al poblado azteca.

Las hormigas cargaban con esfuerzo el grano de maíz entre sus mandíbulas, recorriendo un camino que ahora era aún más fatigoso con la pesada carga.

Una vez entre la gente del pueblo, les entregó el grano de maíz para plantar y de ese grano nació una planta con varias mazorcas y de esas mazorcas muchas plantas más.

A partir de ese día, los aztecas se dedicaron a cultivar y cosechar la planta de maíz, convirtiéndose en personas bien alimentadas y fuertes, además de comunidades poderosas y llenas de riquezas, que lograron un desarrollo impresionante, construyendo hermosas obras arquitectónicas.

Los pueblos aztecas valoraban mucho este alimento y el cultivo de maíz era de suma importancia en la vida de las comunidades. A esta planta atribuyeron su poder y fuerza como nación y todas las riquezas y habilidades que poseían.

Además, esta historia del folklore mexicano nos demuestra la razón por las que se apreció a Quetzalcóatl como el protector de las personas y un héroe cultural, siendo quizás la deidad más importante del panteón azteca.

El maíz para los pueblos mexicanos

Este grano básico es parte de la preparación de casi todas las comidas y también es patrimonio nacional de una nación que se identifican como los hijos del maíz.

Se estima que el maíz se cultivó por primera vez en México entre 7,000 y 10,000 años atrás, y hoy en día sigue siendo una parte importante en la gastronomía de ese país, que incluye tortillas, guisos, tamales, panes y atole.

La leyenda del maíz nos brinda una perspectiva interesante sobre los comienzos del cultivo del maíz y el papel en el folklore mexicano, de la deidad conocida como el Quetzalcóatl o la serpiente emplumada, que ayudó a los aztecas a comenzar su cosecha de maíz y fue considerado el dios del aprendizaje, la ciencia y la agricultura.

Otra leyenda del maíz

Este relato se basa en la Leyenda de los Soles, un documento nahua del siglo XVI y describe los eventos que sucedieron para alimentar a los primeros humanos, así como el descubrimiento del maíz.

Este mito proviene de la región nahua en el centro de México, pero no es difícil encontrar muchas versiones del descubrimiento del maíz surgidas en toda Mesoamérica, especialmente en la región maya.

Estas historias son similares y se centran en la búsqueda de los dioses del alimento ideal para dar a la humanidad, siendo parte de la tradición mesoamericana, no exclusivamente azteca ni maya, que tenía fuertes rasgos culturales desde el norte hasta los estados modernos de Baja California y Chihuahua, además de El Salvador y Honduras.

El inmenso territorio que formó Mesoamérica era un lugar de interacción constante entre culturas y pueblos, por lo que se convirtió en el asiento de una tradición nativa fuerte y amplia, siendo rica en tradiciones, celebraciones e historias.

Esta famosa leyenda sobre el origen del maíz relata que en el paraíso de Tamoanchan, los dioses miraron a los humanos recién formados y algo débiles y se preguntaron unos a otros, que podían dar de comer a los humanos.

Debemos buscar alimentos para ellos, si queremos que sobrevivan. La hormiga roja encontró algunos granos de maíz dentro de la montaña conocida como Tonacatépetl.

Ofreció el maíz a los humanos y Quetzalcóatl al verlo preguntó: ¿Dónde lo conseguiste?  La hormiga no quiso decir y se negó a hacerlo durante mucho tiempo.

Sin embargo, finalmente sucumbió a la presión y le dijo a Quetzalcóatl que Tonacatépetl contenía el maíz. Quetzalcóatl se convirtió en una hormiga negra y entró en esta montaña, recogió un poco de maíz y regresó a Tamoanchan donde los dioses lo masticaron de inmediato.

La pasta del maíz masticado se colocó en los labios de los humanos y comenzaron a agitarse y a fortalecerse. Entonces los dioses se preguntaron qué podían hacer para obtener ese alimento de la montaña Tonacatepetl y Quetzalcóatl partió para tratar de encontrar la solución.

El dios estaba decidido a atar la montaña con cuerdas y arrastrarla a Tamoanchan, pero, no importa cuanto lo intentó, la gran colina jamás se movió.

Luego, los dos dioses Oxomoco y Cipactonal arrojaron un montón de maíz y trataron de adivinar en ellos qué hacer para encontrar la solución.  Entonces las deidades dijeron que solo el dios Náhuatl podía sacar el grano de la montaña, con ayuda de los dioses de la lluvia, los tlaloques.

Nanahuatl abrió con su bastón la montaña y los cuatro dioses de la lluvia: el azul, el blanco, el amarillo y el rojo barrieron los granos de maíz.

Es por eso que puedes encontrar mazorcas de cuatro colores distintos: azul, blanco, amarillo y rojo, pues los granos adoptaron el tono de la deidad.

Los tlaloques también llevaban frijoles, cereales y pescado con ellos, pues esto también fue barrido desde el interior del cerro de las mieses.

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